viernes 30 de junio de 2006

Culmina un sueño...

No tiene explicacion. Pero hubo un dia en que los incrédulos creyeron.
Hubo un dia en que los Refutadores, dejaron de lado su escepticismo y se sumaron al sentimiento de tantos; en que fuimos uno y todos, en donde eramos un mar de almas en una misma direccion y sentido.
No ha bastado, y hemos tenido que dejar los sueños en el camino. Pero a veces, el saldo de la derrota alcanza a cubrir casi milimetricamente para llegar a un balance positivo.
Si existe una justicia divina, entonces nuestro juez será supremo, y alli recibiremos el verdadero premio. Y asi, en el atardecer de nuestras vidas, seremos juzgados en el amor. Y amor, propio, hacia el compañero, hacia el amigo y hacia el desconocido, es lo que les ha sobrado. Bravo muchachos, se han ganado un lugar muy especial en mi corazon y en mi memoria.


"Los que no llegamos, sabemos que hicieron todo por lograrlo. Hoy mas que nunca, nos une la pasion."

martes 20 de junio de 2006

Confesiones de invierno...

Es la primera vez en un año de soledad, que me corta el doble filo de este arma tan peligrosa. Pero la verdadera soledad tiene apenas un par de meses, de ahi que recien ahora germine esto que vengo incubando.

No se si el hecho de estar lejos de la flia, de estar sin mi novia y que mis amigos esten de novios, o qué, pero hoy, este invierno, me siento mas solo que nunca.
Lo positivo es que hasta aqui, no ha afectado mis principios.

Sigo creyendo en las mismas cosas que creí siempre. Porque dicen que la soledad te vuelve loco, y el primer síntoma para darme cuenta seria eso. Cuando empiece a desconfiar de la amistad, cuando ya no crea en el amor, o dude del buen humor como arma secreta para desenmascarar al que trama viles artimañas, sabré que me han vencido.

Prefiero morir de pie que vivir de rodillas. Y por eso resisto. ¿Llegará el día en que el optimismo pague? ¿Podré cosechar todo lo que creo estar sembrando? ¿Sabrá alguien de esta guerra personal en pos de cambiar, desde un pequeño puesto en las trincheras, la tristeza que se abalanza sobre el mundo por la alegria de vivir?
¿O pasaré a ser solo un soldado sin nombre, una simple marca en un campo devastado por un enemigo implacable, incansable, que aprovecha cada pequeño resquicio del alma para filtrar sus dudas?
Hoy los invito a todos a sumarse a mi lucha. O a sumarme a su lucha. Como himno de guerra, estos versos.

Vamos a andar
En verso y vida atentos
Levantando el recinto
Del pan y la verdad

Vamos a andar
Matando el egoísmo
Para que por lo mismo
Reviva la amistad

Vamos a andar
Hundiendo al poderoso
Alzando al perezoso
Sumando a los demás

Vamos a andar
Con todas las banderas
Trenzadas de manera
Que no haya soledad

Vamos a andar
Para llegar
A la vida