Soñé que jugaba al fútbol en primera, como soñaba en mi adolescencia. No porque era jugador profesional, sino que por algún extraño designio del destino me habían llamado para un partido...
Y por ser una mera gesta de mi imaginación, se encadenaban hechos inverosímiles para lograr la perfección.
Jugaba en el equipo del que soy hincha, y el rival era River. De alguna forma nuestro 10 era Riquelme, y no tuvo un buen partido. Y como en todo equipo donde el 10 no funciona, alguien mas tiene que salir a dar la cara... y ahí estaba yo, en el lugar preciso en el momento indicado... Hice 3 goles pero me cobraron 2 solamente. Al final del partido, Macaya decía que yo era un gran jugador y me elegía figura, porque había repartido fútbol para todos y por la entrega.
Salia de la cancha, y para que el sueño terminara de ser perfecto, me iba caminando con mis viejos, como si nada...

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